Dienstag, Juli 17, 2007

"Rasputins Liebesabenteuer" (1928) By Martin Berger


The aristocracy has had to suffer with various problems and menaces from the early silent age…even from remote, suspicious countries like Russia, a land that sometime ago, besides having Cossacks and vodka (synonymous words) also had genuine and local aristocrats called Tsars (a hard to believe fact, certainly).

The Tsar and especially the Tsarina, as it happened with their European relatives, had bizarre amusements in order to bear their boring and luxurious lives (the summon of a genuine aristocrat). One of them was a fondness for the greedy quack called Rasputin. That’s what the film “Rasputins Liebesabenteuer”, directed by Herr Martin Berger, a German director with a leftist background, addresses.

In spite of a German film production depicting Russian facts (a risky business, certainly) many technical and stylish film aspect of the oeuvre has cross-influences with Russian films. They include fast editing (the dance scene) and close-ups that scrutinizes those rough Bolshevist faces. These remind this German count of the superb and Russian silent films of that era.

Many important German actors of those silent times - including the mysterious Herr Max Schreck perform the film. Especially remarkable is the Russian actor Herr Nikolai Malikoff who plays Rasputin in a very convincing way (drunkenness including). Although finally and in spite of being formally a fine and carefully made film production, it lacks interest, emotion and needs more depth. Examples from this German count are in the historical background and life in the Russian court. Depth is lacking for such important historical characters; the film does not study them enough psychologically in order to know the intrigues and Russian ambitions that, in turn, would finally enrich the story and the film as a whole.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count must ask for the Tsar whom this aristocrat has not seen in a long, long time.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien


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La aristocracia ha tenido que soportar problemas y amenazas varias desde tiempos inmemoriales e incluso desde remotos, sospechosos países como Rusia, una tierra en la cual hace cierto tiempo, además de cosacos y vodka ( palabras sinónimas, ciertamente ) habitaban en dichas tierras genuinos y locales aristócratas, conocidos allí como Zares ( un hecho increíble, bien es cierto ).

El Zar y especialmente la Zarina, como le acontecían a sus familiares europeos, se caracterizaban por sus extraños divertimentos con los cuales sobrellevaban sus aburridas y lujosas vidas ( el summun de un auténtico aristócrata ) y una de dichas excentricidades fue el aprecio que sentían hacia un curandero avaricioso de nombre Rasputín, hechos éstos que, precisamente, nos narra el filme “Rasputins Liebesabenteuer”, un filme dirigido por Herr Martin Berger, un director germánico con cierto bagaje izquierdista.

A pesar de ser una producción germánica en la cual se reflejan acontecimientos rusos ( todo un hecho arriesgado, ciertamente ) numerosos aspectos tanto técnicos como de estilo tienen, para este Conde germánico, influencias notorias de las obras silentes rusas de la época, tales como ese montaje acelerado tan peculiar ( la escena de baile ) o esos primeros planos que escrutan las rudas caras bolcheviques.

Varios actores silentes germánicos de renombre, incluyendo al misterioso Herr Max Schreck, protagonizan el filme y especialmente destacable es la interpretación del actor ruso Herr Nikolai Malikoff en su papel de Rasputin, el cual es interpretado de una forma muy convincente ( borracheras incluídas ).
A pesar de ser una producción muy cuidada en aspectos técnicos y formales, el filme padece de cierta falta de interés, emoción, necesitando en muchos la obra, de momentos con más profundidad narrativa, destacando este Conde germánico dichas carencias sobretodo en los aspectos históricos del filme o el ambiente de la corte rusa, centrándose en tan importantes personajes históricos, pues evita estudiarlos los suficiente impidiendo conocer el porqué de tantas intrigas y ambiciones rusas en dicha corte, carencias que de ser suplidas, habrían enriquecidos muchísimo la historia y por lo tanto el filme en su conjunto y resultado final.

Y ahora si me lo permiten les tengo que dejar momentáneamente, pues este Conde germánico tiene que preguntar por el Zar al cual éste aristócrata hace mucho, mucho tiempo que no sabe nada de él.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

1 Kommentar:

sir michael cat hat gesagt…

very INTERESTING and INFORMATIVE