Samstag, September 19, 2009

"Shen Nu" (1934) By Yonggang Wu


Aristocrats must maintain their status of eccentricity in order to be observed as being above the herd but this is a hard task lately since nowadays even common people also have strange habits and behaviours that even for a German count are difficult to understand.

But this Herr Von fears not those coarse longhaired youngsters of today and still has many opportunities to be out of the ordinary; so accordingly with this aristocratic precept, last night in the Schloss theatre a Chinese silent film was shown.

“Shen Nu” ( The Goddess ) tells the story of a prostitute ( Dame Ruan Ling-Yu ) who will have to endure many hardships and social prejudices due to her occupation; meanwhile she is trying to raise her own little child. The shadows of the night extend through the Shanghai streets where she tries to make her poor living and her life is made more troublesome because of a gangster who has forced himself on her and acts as a kind of pimp. And of course she must also cope with the continual prejudices and isolation that she suffers from her neighbours while she struggles to give her child the best school education.

The film was directed by someone unknown to this German count who actually knows little about Chinese film directors and hopes to eventually end this ignorance. Herr Yonggang Wu is the director and the film is from the not precisely silent year of 1934… by now, it is well known among silent connoisseurs that in the Far East, the film companies continued to produce silent films until the mid 30’s because of slow technical improvements in the industry and in the theatres.

“Shen Nu” is a good example of that Asian silent peculiarity and after having seen this film, this Herr Graf accordingly can describe this oeuvre as a talkie but without sound due to its technical qualities and style of film narrative.

The film is a remarkable oeuvre that astonishes the audience with its honestly in depicting (without moralizing) the hard and unhappy life of our heroine, reflected in the Shanghai streets at night and her dealings with her anonymous clients while living in a sordid apartment where she has to endure the annoying company of the pimp as she tries to raise her child. Our heroine persists because she knows that a good education is essential for her son so that he may have a better life than his mother. In the ending she must sacrifice herself for her child’s happiness, not an unusual resolution for a film made in the 30’s.

Dame Ruan Ling-Yu was the most famous actress during the Chinese silent film era, an actress with an intense but short career and who had much in common with her unhappy character in the film. She met a tragic end, a suicide at a very early age. Oddly enough, goddess was a nickname for prostitutes in Shanhgai.

As this German count mentioned before, “Shen Nu” is a late silent film that doesn’t play like a silent but seems strangely modern. It is a remarkable and interesting melodrama about the Shanghai slums and the prejudices and hypocrisies of modern society.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count must adore a Teutonic deity.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

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Los aristócratas deben mantener un cierto estatus de excentricidad si es que quieren continuar a ser observados como seres excepcionales, una tarea ésta, bastante complicada últimamente, pues actualmente incluso la gente ordinaria posee ciertos y extraños hábitos, además de comportamientos realmente difíciles de comprender, incluso para un conde germánico.

Pero éste Herr Von no teme a esos jóvenes melenudos ordinarios de hoy en día y todavía tiene muchas ocasiones en las cuales realizar actos extravagantes y por lo tanto y teniendo en cuenta éste máximo precepto aristocrático, la pasada noche en el teatro del Schloss, se proyectó un ¡filme silente chino!.

“Shen Nu” ( La Diosa ), narra la historia de una prostituta ( Dame Ruan Ling-Yu ) la cual tiene que soportar muchas penalidades además de prejuicios sociales debido a su condición de meretriz, además de intentar sacar adelante a su propio hijo en tan sórdido ambiente.
Las sombras nocturnas de la ciudad de Shangai, lugar en donde nuestra protagonista trata de ganarse la vida, se prolongan incluso hasta las primeras luces del día debido a la incómoda y problemática compañía de un gangster, el cual nuestra protagonista conoció un día de forma accidental mientras éste huía de la policía, que se convertirá en su chulo, además de tener que soportar igualmente continuos prejuicios y aislamiento social por parte de sus vecinos, que salen a la luz sobretodo cuando nuestra heroína trata de darle la mejor educación posible a su hijo pequeño.

El filme fue dirigido por el desconocido director chino Herr Yonggang Wu, desconocimiento que lamentablemente comparten numerosos directores silentes chinos de la época, una ignorancia aristocrática que éste conde germánico intentará solventar poco a poco… producción silente que data del año no precisamente silente de 1934, hecho este que para los connoisseurs mudos no les resulta demasiado extraño, pues en el lejano Oriente las compañías cinematográficas continuaron produciendo filmes silentes hasta bien mediados los años 30 debido, sobre todo, al retraso, por parte de la industria asiática, en su tardía adaptación al cine sonoro y por extensión, sus teatros.

“Shen Nu” es un buen ejemplo de esa peculiaridad silente tardía asiática y tras haber visto éste filme, éste Herr Von podría calificar a ésta obra como un filme sonoro sin sonido, por sus especiales cualidades técnicas y estilo de narración cinematográfica.

El filme es una obra destacable que sorprende al público por su honestidad al reflejar sin moralina, la dura e infeliz vida de la protagonista del filme, reflejada ésta en las calles de Shangai, su sórdida noche y su esporádica relación con clientes anónimos, mientras lleva una mísera existencia viviendo en un pequeño apartamento en el cual cría a su hijo y por el cual aparece asiduamente su chulo.
Nuestra heroína, que soporta tan penosas condiciones sociales, sabe bien que una buena educación es esencial para que su hijo pueda tener en un futuro una vida mejor que la de su madre y por el cual le lleva a hacer un enorme sacrificio al final del filme, un final, por otra parte, bastante convencional para un melodrama de los años 30.

Dame Ruan Ling-Yu fue la actriz más famosa en China durante la época silente, una actriz que tuvo una corta pero intensa carrera y que compartió con el personaje del filme, ciertos paralelismos, debido sobretodo a su infelicidad, teniendo la actriz un trágico final al suicidarse a una muy temprana edad.
Como curiosidad, mencionar que el título del filme, “la diosa”, era la forma en la cual en Shangai se llamaban a las prostitutas.

“Shen Nu” es un destacable filme silente tardío, con poco en común con dichas producciones silentes, bien es cierto, extrañamente moderno, un interesantísimo melodrama acerca de los suburbios de Shangai y los prejuicios e hipocresía que habitan en la sociedad moderna.

Y ahora si me lo permiten, les tengo que dejar momentáneamente, pues este conde germánico tiene que adorar a una deidad teutónica.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

Histeriahistrionica hat gesagt…
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Histeriahistrionica hat gesagt…

Queridíiiiisimo Conde Ferdinando,

¿Adorando con nocturnidad y alevosía a una diosa, hija de la Gran Germania, en sus aposentos sagrados (Santa Santorum... mora morum... de la morería) del Schloss? ¿Realizando alguna libación en compañía de Baco y porqué no... de Paco?
Me imagino que habrá construido un ara para tal efecto... y usted se encuentra, mi querido Herr Graf, en capilla como los toreros "muertos, muertos..." antes de salir al ruedo para realizar una accidentada y decepcionante faena... ¡Mon Dieu!.

¿Ha proyectado en el Teatro del Scholss sombras chinescas de Shangai? Debería aprender Chino Mandarín (o cualquier otra variedad dialectal) para hacer sonoro su filme silente chino, ya que por todos es sabido y en el Condado es bien conocido... su don con las lenguas viperinas varias. Haciendo uso de su incorrección política y en el supuesto caso de que usted haya decidido adorar a una deidad teutona... no quiero mencionar cuál es el calificativo que debería colocarle... (se lo dejo a su libre albedrío y cómo no, a su enfermiza imaginación.)

Ahhhhhhhhhh... si esta extravagante melenuda le contase sus excentricidades...!!! Últimamente, esta menda, ha perdido el norte y no encuentra su brújula (evítense chistosos chascarrillos), por ello, no se encuentra muy en sus cabales y no hace otra cosa que cábalas...

La verdad, Herr Conde, parece un filme muy moderno, fundamentalmente, al proceder de una cultura ancestral como la oriental (China) en la que el papel de la mujer ha sido siempre relegado, supeditado y subyugado al del hombre. Todo ello debido a los prejuicios de una vieja y anquilosada estructura patriarcal que se mantiene desde tiempos en los que su amigo Alzheimer ni siquiera podría recordar.

Me gusta que llame a las cosas (mejor dicho personas) por su nombre sin pomposos eufemismos...
Y... como bien dice usted y sin que ello siente precedente, "tontorronas correcciones políticas".

¡¡La revolución amarilla nos pisa los talones... con pies muy pequeños, doloridos y comprimidos por la opresión del capitalismo atroz!!

Histeriahistrionica hat gesagt…

Ahhhhhh... las extravagancias de su graciosa entidad silente... ¿cómo dice usted no temer a los jóvenes melenudos si se ha enclaustrado en su castillo, encerrado a cal y canto? ¿O es que su fiel y mal pagado servicio domesticado le ha sellado los labios para que no diga ni "mu"?
No se preocupe, Herr Conde, que aunque asome su aristocrática y vacía cabeza de vez en cuando, no va a dejar de ser y parecer un ser excéntrico. Podría gritar algún improperio para romper su querida cristalería de Bohemia y ese silencio sepulcral que, últimamente, parece acompañarle más allá de las paredes de su teatro mudo.
¿Se cree admirado por esa extraña razón? ¡¡Ahhhhhh... estos condenados Condes!! ¡¡Nunca entenderé a la rancia aristocracia!!

P.D: Por cierto, Herr Ferdinando, tengo una preocupación con respecto a su ajada salud... debería dejar de bailar la jota y beber menos de la bota (de vino.)
¡Cuídese... que siendo hemofílico y padeciendo gota, ni jota, ni bota...!