Sonntag, September 13, 2009

"Das Fidele Gefängnis" (1917) By Ernst Lubitsch


Fortunately the summer season has almost ended and consequently the aristocratic situation has returned to normal, having in mind the aristocrat’s parameters, obviously…, so it’s time to resume the exclusive silent season, now that this Herr Graf has returned from one of those luxurious spa retirements in Switzerland full of decrepit and sickly guests and where only horrible water is served. For that reason this Herr Von missed very much his silent films together with a cocktail in his hands, but now, happily the perfect atmosphere and depressed autumn mood is coming.

But meanwhile until the autumn cold and darkness knock at the Schloss door, why not watch a hilarious silent film as a contrast to the usual bad-tempered aristocratic mood of the whole year?... so the screening at the Schloss theatre of “Das Fidele Gefängnis”, was an excellent choice.

It is an early Herr Ernst Lubitsch film so characteristic of the German period of that great German director; a mid-length oeuvre, full of irony and sarcasm depicting with a special Teutonic sense of humour the marital troubles of a German bourgeois couple.

Herr Lubitsch intertwined different characters in the story with three parallel situations ( the bourgeois couple, their maid and the admirer of the wife ). The characters will suffer particular adventures, from a typical decadent soirée to a particular Teutonic jail, until finally everything will be more or less settled.

The wicked and masterful irony of the German director that made him famous in the whole world, is demonstrated during the beginning of the film when an amazed wife is searching for her husband (who spent the night outside and alone) through the whole house with the help of her maid but without success; they check every room in vain when maliciously the maid suggests, with a wicked look, her own room; that‘s pure and unique Lubitsch’s style, ja wohl!.

The film has many malicious and delicate misunderstandings so common in Herr Lubitsch early oeuvres; there is a chaotic soirée and a frantic ball. This is pure aristocratic Teutonic decadence, certainly.

“Das Fidele Gefängnis” it is not a great film but has many recognizable Herr Lubitsch elements much to the joy of silent film fans who admire the mastery of the German director ( perfect stars and supporting actors, careful designs, splendid cinematography ); a small picture of the German director, full of “joie de vivre”, so necessary in Europe during the First World War, the time when the film was made.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count must search through the Schloss for a Teutonic rich heiress.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

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Afortunadamente la temporada veraniega ya casi está llegando a su fin y debido a ello, las cuestiones aristocráticas van recobrando poco a poco su normalidad, teniendo en cuenta, lógicamente…, los parámetros aristocráticos… por eso mismo ya era hora de recuperar las exclusivas sesiones silentes, una vez que éste Herr Graf ha regresado de su lujoso retiro en un balneario suizo, repleto este de decrépitos y enfermizos inquilinos, lugar en donde solamente se servía una terrible y pútrida agua mineral… por dichos motivos, éste Herr Von ya añoraba sus queridos filmes silentes y así además tener en sus manos, durante la proyección de los mismos, un elegante cocktail… y es que, felizmente, el deprimente otoño y su perfecta atmósfera aristocrática ya se vislumbra en el horizonte.

Pero mientras se aguarda que la oscuridad y el frío otoñal llamen a la puerta del Schloss, ¿por qué no contemplar un filme hilarante y silente como contraste con el habitual tono malhumorado y aristocrático?.... por dicho motivo, la proyección en el teatro del Schloss del filme “Das Fidele Gefängnis”, se antojaba toda una elección perfecta.

Se trata de una obra de juventud de Herr Ernst Lubitsch, un filme con muchas de las características de los filmes de la época germánica del director germánico, esto es, un mediometraje repleto de ironía y sarcasmo en el cual se reflejan, con un especial sentido del humor teutón, los problemas maritales de una pareja burguesa germánica.

Herr Lubitsch, entrelaza diferentes personajes de la historia en tres historias paralelas ( la pareja burguesa, su sirvienta y un admirador de la esposa ), personajes que sufrirán diferentes aventuras que van desde una típica y decadente soirée hasta toda una particular cárcel teutónica, hasta que finalmente todo, más o menos, tiene un final feliz.

La malvada y genial ironía del director germánico, ésa por la cual pasará a la historia del cinematógrafo, se exhibe en el mismo inicio del filme, cuando una sorprendida esposa busca por su marido ( el cual ha pasado la noche solo y fuera de su hogar ) por toda la casa y con la ayuda de su criada, aunque sin ningún éxito; ambas dos van comprobando cada habitación de la casa en vano, cuando de forma maliciosa, la criada le sugiere, con una cómplice mirada y a su ama, que no sería mala idea que le diesen un vistazo a su habitación… desde luego esto es puro e irrepetible estilo Herr Lubitsch, Ja wohl!.

El filme posee numerosos y maliciosos, además de delicados, malentendidos tan habituales éstos en los filmes de juventud de Herr Lubitsch, además de una caótica soirée que incluye, como es preceptivo, un frenético baile, todo un ejemplo de pura decadencia aristocrática, ciertamente.

“Das Fidele Gefängnis” no es desde luego, una de las grandes obras de Herr Lubitsch, aunque el filme posee muchos elementos que lo hacen apreciable para los numerosos admiradores de la maestría del director germánico que pululan por todo el mundo silente, como puedan ser sur ejemplares actores protagonistas y todos los secundarios del filme, su cuidada dirección artística o su espléndida fotografía, una pequeña obra de Herr Lubitsch repleta de “joie de vivre”, tan necesaria ésta en Europa durante la época en la cual el filme fue rodado: la primera guerra mundial.

Y ahora si me lo permiten, les tengo que dejar momentáneamente, pues este conde germánico tiene que buscar por todo el Schloss a una de sus ricas herederas teutónicas.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

Oldsen hat gesagt…

Ah, pero ha repetido Usted película conde. Ese filme ya fue proyectado en el teatro del Schloss hace no demasiado tiempo y ya hubo review aristocrática por su parte (aunque no tan detallada y atinada como ésta, cierto).

¿Es que el archivo aristocrático-silente del Schloss es tan limitado que se ve Usted obligado a repetir de cuando en cuando los mismos títulos de manera espaciada para que los más incautos no se den cuenta de su decadencia? En las proyecciones de cine proletario del PCUS nunca hemos repetido película. ¡Se acerca la revolución!

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

¡Ah, la incorregible ilusión de las clases populares!!... no suspire usted por irreales y por lo tanto, inminentes Revoluciones, pues el hecho de que éste Herr Von se haya reinterpretado a sí mismo con el filme de Herr Breslauer, se ha debido a la temporada veraniega, esa de la cual los aristócratas teutones huyen despavoridos a lugares mucho más fríos, al verse amenazados por hordas de ordinarias masas variadas, recuperando viejos comentarios para que así éste su Herr Graf se pueda dedicar, aún más..., al noble arte del "dolce far niente", así que no importune usted a éste aristócrata teutón con su insultante comentario acerca de una hipotética sequía de títulos silentes en los archivos del Schloss, un hecho éste más improbable como el que una gorda heredera teutónica abandone el choucrout...

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Histeriahistrionica hat gesagt…

Ahhhhhhhh... mi queridíiiisimo Conde Ferdinando!! Su sutileza me ha dejado atónita... (con un hilillo babeante y colgante.) ¡¡Parece usted una comedia irónica de Herr Lubitsch, mi caótico Conde!!
Jajajajajajaja... ja, ja... cuando le recomendé que se reinterpretase a sí mismo, esta menda melenuda, no podía sospechar (sospecha de casi todo el mundo por su pasado de espía), que usted, haciendo uso de su humor maquiavélico, pudiese realizar un guiño socarrón y se reinterpretase... literalmente!!!! ¡Quo vadis... dónde vamos a parar!

Y por lo que veo, digo leo, las grasas se caen por su propio peso (las del choucrout) y la decadencia es lo que tiene (en comunión con las fuerzas de la gravedad) uno se mezcla con inquilinos blancuzcos y amomiados (los de su balneario Suizo) huyendo del dios Sol y termina siendo embalsamado con acéites choucruteantes y salchicheros, al más puro estilo germánico.

Por lo que observo, su amigo silente... ¿ya le ha sorprendido en algún que otro descarte o desplante?. Y, por favor, no coloque esas trampas, mi querido Herr Graf, ya que siempre se guarda un ás en la manga ancha que siempre lleva. Se lo digo porque lo podrían tachar de "Trampoooooso" o "Mentiroooooso"...jajajajajajja.

¡Qué pena no poder disfrutar de esta ingeniosa obra de Herr Lubitcsh, en una carrera vertiginosa, por las habitaciones de la laberíntica mansión del ilustre fugitivo! Y, además, debo reconocer (con cierta envidia, todo hay que decirlo) que siento no poder disfrutar del frenesí de uno de esos saraos (soireés) tan apetecibles que usted organiza habitualmente en su lúgubre castillo...
Esta melenuda, muy graciosamente, patina en antros resbaladizos poco encerados, llegando, incluso, a pegársele los pies (con sumo gusto para qué negarlo) y no poder optar por ponerlos en polvorosa en más de una ocasión.

Y ahora le tengo que abandonar, momentáneamente, porque a esta melenuda creo que le han crecido alas en los pies.

Angel San Miguel hat gesagt…

Muy curioso lo bien que se llevan las parejas en las películas de Lubitsch a pesar de las mútuas infidelidades jajaja.
Muy bueno y divertido el papel dela criada que en una casa medio normal no hubiera durado una semana.