Samstag, November 13, 2010

"A Woman Of Paris" (1923) By Charles Chaplin


From the very start of the film “A Woman Of Paris” (1923), director, Herr Charles Chaplin, warns the audience by telling viewers that this is not a usual Herr Chaplin silent production (...probably in order to avoid misunderstandings and possible unreasonable conflicts from the audience later demanding their money back. Some revolutions have started in this way merely from commoners demanding such trifle things as a raise of their salaries or better conditions at their work… ) More precisely, in this film the tramp doesn’t appear; instead viewers are going to watch a silent and sophisticated “serious” drama.

And certainly after so many years since its prémiere, “A Woman Of Paris” continues to be an unusual Herr Chaplin film. It’s a very remarkable oeuvre that probably will astonish the new generation for its singularity, honesty and boldness.

There are two aspects that made “A Woman Of Paris” a special and remarkable silent film for this Herr Graf.

The first one is the audacity in showing Herr Chaplin in the story of a mistress in the merry Paris of the 20’s, a woman who enjoy freely a luxurious life thanks to the money and the excellent social position of her “protégée”.

In the film there is not a trace of false moral, hypocrisy or judgement. Frau Marie St. Clair ( Frau Edna Purviance ) knows perfectly where she is and how she lives and her particular condition and the advantages and inconveniences that she has for living in that way. When her protégée Herr Pierre Revel ( Herr Adolphe Menjou ) announce his marriage with a rich bourgeois fraulein, she consequently accepts the facts. After all, the three can continue with such a particular open-minded relationship if they want it and with Frau St. Clair as “the other” (obviously) without remorse and not overscrupulous.

It will be only change when Frau St. Clair accidentally meets again her old fiancée Herr Jean Millet ( Herr Carl Miller ). Herr Millet, now a humble painter, lives with his old mother in a modest apartment. Conscience begins to prick her with awareness of her particular life and the possibility of changing an easy and cosy life of luxury for a common one with a man that truly loves her. However, that’s finally a transitional state of mind, choosing, as Frau St. Clair does (and after some troubles with her old fiancée) the Paris joyous life.

As this Herr Graf mentioned before, the way Herr Chaplin depicts Frau St. Clair having a clear conscience of her particular way of life is admirable nowadays. Few films of that time displayed such liberal, adult and honest relationships although they were a common issue in Paris not to mention in Berlin…

The second remarkable aspect of “A Woman Of Paris” for this Herr Graf are the feminine characters of the picture. They are curious portraits of womanhood... powerful, varied and free minded. Women of Paris act and indistinctly do whatever they want, toying with men if necessary for their own interest ( Frau St. Clair’s friends ), influential, over-protective and castrating ( Herr Millet’s mother ) or, as always, making their own and fundamental decisions. Frau St. Clair does all of this and shows that women rule the world, as happened since the dawn of mankind, by the way…

“A Woman Of Paris” has some of those slight sentimental Herr Chaplin touches that don’t harm the film at all. One happens in the beginning of the film depicting the sorrowful and humble life of Frau St. Clair in her small town (while at the same time suffering the tyranny of her stepfather). Another is her frustrating trip to Paris that she finally must to do ...or another...alone when her fiancée’s father death comes suddenly. The atonement at the film’s end, probably the only Herr Chaplin renouncement for the sake of a moral and standard ending that after all and in spite of this, is balanced with a beautiful and at the same time bitter end.

This Herr Graf wants also to remark on the actors included in the film: especially the superb Herr Adolphe Menjou, elegant, cynic, sophisticated and charming as always and Frau Edna Purviance - inexpressive and nonchalant as a German old rich spinster. And who can forget the merry Paris flappers of the film madly enjoying the pleasures of Paris of the 20’s?

“A Woman Of Paris” is certainly an unusual Herr Chaplin film and certainly one of the better ones of his silent period which depicts an open-minded story in where adult human beings live their lives by accordingly deciding what it is the best for themselves without false moral attachments or social conventionalisms.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count has an appointment with a woman of Leipzig.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

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Desde el mismo inicio del filme “A Woman Of Paris”, su director, Herr Charles Chaplin, advierte al público asistente de que están ante una nada convencional producción silente de Herr Chaplin, evitando así el director del filme ciertos malentendidos y posibles conflictos ante reclamaciones por parte del público acerca de la devolución de su dinero ( algunas revoluciones comenzaron por culpa de nimiedades como ésta, como por ejemplo, el incremento de los salarios o mejores condiciones laborales de los trabajadores melenudos… ), más concretamente, el público va a poder contemplar un sofisticado drama silente en donde por primera vez no aparece el célebre personaje del vagabundo creado por Herr Chaplin.

Y ciertamente, transcurridos bastantes años después de su estreno, “A Woman Of Paris” continua siendo una peculiar obra de Herr Chaplin que debido a su excepcionalidad, sigue sorprendiendo a las nuevas generaciones por su originalidad, sinceridad y atrevimiento.

Éste Herr Graf gustaría hacer especial hincapié en dos destacables aspectos de “A Woman Of Paris”.
El primero de ellos es la audacia que tuvo Herr Chaplin al dirigir una historia acerca de una querida en el alegre París de los años 20 del siglo pasado, una mujer que disfruta libremente de una nada acomplejada y lujosa vida gracias al dinero y la excelente posición social que le proporciona su “protégée”.

En el filme no se aprecia ningún juicio moral o falsa hipocresía hacia Frau Marie St. Clair ( Frau Edna Purviance ), una mujer que saber muy bien donde está y cómo, de forma consecuente, disfruta de su particular estilo de vida, asumiendo tanto las ventajas e inconvenientes que le proporciona su particular situación.
Cuando su “protégée” Herr Pierre Revel ( Herr Adolphe Menjou ) anuncia su próximo matrimonio con una rica fraulein burguesa, Frau St. Clair acepta sensatamente los hechos, después de todo los dos podrán continuar viviendo de la misma forma si ellos así lo consideran oportuno ( Frau St. Clair como “la otra”, obviamente ), sin ningún remordimiento o remilgos por parte de ambos.

Será solamente cuando Frau St. Clair accidentalmente se encuentre de nuevo con su antiguo novio Herr Jean Millet ( Herr Carl Miller ), ahora un humilde pintor el cual convive en un modesto apartamento con su anciana madre, cuando le remuerda la conciencia a nuestra heroína y sea consciente del particular estilo de vida que lleva, llegando a sopesar la posibilidad de cambiar ésa vida suya repleta de comodidades y lujos por otra más vulgar al lado de un hombre que realmente la ama, una decisión que finalmente y tras recientes problemas con su antiguo novio, se inclina por la alegre vida parisina.

Cómo éste Herr Graf ha mencionado recientemente, la forma en la cual Herr Chaplin muestra la naturalidad con la cual Frau St. Clair vive su particular condición y estilo de vida, es realmente admirable, pues visto con ojos modernistas, muy pocos filmes de la época se atrevían a mostrar de forma tan abierta una relación tan liberal y sincera entre dos adultos, aunque fuesen éstas muy habituales tanto en París como en Berlín…

El segundo aspecto destacable de “A Woman Of Paris” para éste Herr Graf son los personajes femeninos del filme, especiales retratos femeninos, muy diferentes entre sí, al mismo tiempo, poderosos y liberados, mujeres parisinas que actúan cómo ellas consideran necesario, jugando con los hombres si es oportuno para sus intereses ( las amigas de Frau St. Clair ), influyentes, demasiado protectoras y en cierta medida castradoras ( la madre de Herr Millet ), que gobiernan el mundo a su antojo gracias a sus propias decisiones tal y cómo actúa Frau St. Clair y cómo, por cierto, han hecho todas las mujeres desde el principio de los tiempos.

En “A Woman Of Paris” se aprecian ciertos toques sentimentales tan propios de Herr Chaplin, aunque finalmente éstos no dañan demasiado el filme, tal y cómo sucede al principio de la película cuando se muestra la triste y humilde vida de Frau St. Clair en su pequeño pueblo natal, en el cual sufre la tiranía de su padrastro, o el frustrante viaje a París que finalmente tiene que hacer sola debido al repentino fallecimiento del padre de su novio.
La expiación final, probablemente la única concesión por parte de Herr Chaplin hacia el gran público mostrando un final moralmente mucho más convencional, queda equilibrado con un bello e igualmente amargo final.

Éste Herr Graf quiere igualmente destacar a los actores que participan en el filme, especialmente al genial Herr Adolphe Menjou, tan elegante, cínico, sofisticado y encantador como siempre, así como a Frau Edna Purviance, inexpresiva e indiferente como una vieja rica solterona germánica, sin olvidarse igualmente de todas esas alegres chicas del París de los años veinte que se pueden contemplar en el filme y que tan locamente disfrutaban de los placeres de la gran ciudad.

“A Woman Of Paris” es ciertamente una nada convencional obra de Herr Chaplin y desde luego una de sus mejores obras silentes en la cual se narra una nada prejuiciosa historia sentimental en donde las personas adultas que la protagonizan viven sus vidas acorde con lo que consideran mejor para ellos, sin falsas ataduras morales o dejándose llevar por ciertos convencionalismos sociales.

Y ahora si me lo permiten, les tengo que dejar momentáneamente, pues este conde germánico tiene una cita con una mujer de Leipzig.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

angeluco10 hat gesagt…

Así como se comenta en ése breve estudio sobre esta película,yo me vi sorprendido al verla pero me quedé aún más fascinado por la belleza serena de Edna Purviance.

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

Mein Lieber Herr Angeluco:

Éste Herr Graf valora ciertamente ese aire de indiferencia y de estar de vuelta de todo que posee el personaje de Frau Purviance, la serenidad consciente de quién tiene los pies en la tierra y valora en su justa medida la especial situación en la cual vive.