Samstag, Dezember 11, 2010

"Erreur Tragique" (1912) By Louis Feuillade


Frau Suzanne und René de Romiguières are a young and happy French bourgeoisie couple who live in a “château” at the foothills of Cévennes. Herr René must go to Paris in order to properly attend to business.

Staying two days alone in a big city like Paris without your wife is certainly an excellent opportunity to enjoy the pleasures of France’s capital city,... so the young marquis decide to enjoy himself by going to... ehem… a cinématographe!.

During the show of “Onésime Vagabond”, Herr René was deeply astonished by this “Gaumont” film production but not for its artistic merits; rather because during a scene his wife appears walking arm in arm with an unknown man! From this time forward, the monsieur le marquis will be consumed by jealousy. His state of mind worsens when his wife receives a mysterious letter in which a rendezvous with a man is arranged. Absolutely deranged by this, le marquis decide to make an attempt on his wife’s life.

“Erreur Tragique” is a notorious short film directed by Herr Louis Feuillade in the silent year of 1912, in which the mastery the French director is evident regardless of the genre. The film’s dramatic intensity goes “in crescendo” until a thrilling and, fortunately, happy ending that puts relief into what it is an early and desperate portrait of human and masculine nature.

The film is absolutely valid and modern today because unfortunately some things have not changed a lot since the film was made a century ago ( actually, that people are continuing marrying among themselves! ). These most primitive human impulses are still suffered today by jealous and obsessed husbands (e.g. deception, jealousy, mistrust ). Terrible consequences are seen in the film such as morbid feelings and conduct that affects and drives crazy even the most reasonable and distinguished persons. On the other hand the film is modern nowadays too in its technical aspects, film narrative and direction. Just change the elegant horse-drawn carriages for noisy automobiles, handwritten letters for modernen e-mails or viewing “Onésime Vagabond” as le monsieur le marquis does for a “Netflix” on-demand video and you’ll have an absolutely contemporary film.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count must go to Paris but not precisely in order to watch silent pictures…

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

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Frau Suzanne und René de Romiguières es un joven, afrancesado y feliz matrimonio cuya morada es un “château” sito éste en las estribaciones de la ciudad de Cévennes; debido a ciertos negocios, Herr René tiene que desplazarse a París para poder atender de forma apropiada dichos asuntos.

Estar durante dos días solo y sin la esposa en una gran ciudad como París, es desde luego una excelente oportunidad para poder disfrutar de los placeres que ofrece la capital francesa, oportunidad que el joven marqués aprovecha yéndose a un, ejem… ¡cinematógrafo!.

Durante la proyección del filme “Onésime Vagabond”, Herr René se queda patidifuso y no precisamente por los méritos artísticos de ésta producción silente de “Gaumont”, si no porque durante una escena del susodicho filme, ¡su mujer aparece del brazo de un desconocido caballero!.
A partir de entonces, le monsieur le marquis se verá consumido por los celos, empeorando de forma considerable su estado mental cuando su mujer recibe una misteriosa carta en la cual se prepara una cita secreta con un hombre.
Absolutamente desquiciado, le marquis decide atentar contra la vida de su esposa.

“Erreur Tragique” es un loable mediometraje dirigido por Herr Louis Feuillade durante el año silente de 1912 y donde la maestría del director francés es evidente a la hora de dirigir cualquier género cinematográfico; la intensidad dramática del filme va “in crescendo” hasta que un emocionante y feliz final pone cierto alivio a un desesperado retrato de cierta naturaleza humana masculina.

El filme está de plena vigencia pues lamentablemente ciertos asuntos no han cambiado desde que el filme fue realizado hace ya cien años, como por ejemplo, el hecho de que la gente siga continuando casándose, además de los más primitivos impulsos que ciertos celosos y obsesivos maridos siguen padeciendo hoy en día ( desconfianza, engaños, celos ), enfermizos sentimientos y extrañas conductas que llevan a la locura a cualquier persona distinguida y sensata y cuyas terribles consecuencias pueden apreciarse en el filme; por otro lado, el filme es igualmente moderno tanto en sus aspectos más técnicos como en su narrativa y dirección, solamente tienen que cambiar ustedes los elegantes coches de caballos que aparecen en el filme por ruidosos automóviles, las cartas manuscritas por los modernistas correos electrónicos o ver “Onésime Vagabond” como le monsieur le marquis lo hace, por alquilar el filme en un videoclub y entonces tendrán ustedes una película absolutamente contemporánea.

Y ahora si me lo permiten, les tengo que dejar momentáneamente, pues este conde germánico tiene que ir a Paris y no precisamente para ver filmes silentes…

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

Windmill hat gesagt…

Hehe, it's very good movie. Here's my post about "Erreur tragique":
http://windmill-riversideblues.blogspot.com/2010/02/tragiczna-pomyka-1912.html

Cheers!

angeluco10 hat gesagt…

Tengo varias cuentas pendientes con Louis Feuillade.Éste film es la primera cuenta que saldo voy a por las demás.

Por cierto,tampoco yo entiendo las costumbres actuales de contraer matrimonio,confío en que la civilización vaya evolucionando y no se estanque ahí.

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

Pues no se demore usted demasiado en saldar sus cuentas pendientes con Herr Feuillade, mein lieber Herr Angeluco, pues ciertamente y cómo usted ya habrá comprobado, saldrá ciertamente muy satisfecho de dicha experiencia silente, dilucidando finalmente el porqué de ciertos éxitos y posteriores remedos silentes...

Afortunadamente y sobre su segundo comentario, los aristócratas hace mucho tiempo que han tomado medidas al respecto, esto es, guardan las formas en público y se desmelenan en privado...

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien