Sonntag, Juli 05, 2009

"Un Chapeau De Paille D'Italie" (1928) By René Clair


“Un Chapeau De Paille D’Italie” can be considered, by this German count’s standards, as a transgressor silent film in spite of its classical conventionalism; this particular Teutonic riddle has a Germanic and even logical explanation that will be understood by the longhaired silent youngsters around the world right now.

“Un Chapeau De Paille D’Italie” was directed by the great but French silent director Herr René Clair in the silent year of 1928, after he had directed important, avant-garde, experimental and overall, non conventional silent oeuvres such “Entr’acte” (1924), “Paris Qui Dort” (1925), “Le Voyage Imaginaire” (1925) or “La Tour” (1928); so, having this in mind, then the Germanic assessment mentioned before by this Herr Graf has a solid basis. “Un Chapeau…” is a completely different and classic film in comparison with those earlier Clair films and this doesn't mean that “Un Chapeau…” is a minor work in Herr Clair ‘s career; on the contrary, the film is a remarkable, stylized and even provocative comedy.

The incident of the Italian straw hat occurs just before our hero marries, and leads to a series of well placed and paced episodes. The elegant and hilarious scenes depicting the troubles and crossed situations among the just married couple and their wedding guests with the adulterous couple, achieve very remarkable moments. The skilful use of the camera emphasizes the rhythm depending the different scenes, and includes the camera tricks and techniques that Herr Clair was so fond of. The result is a vigorous and sophisticated comedy with a irreverent undercurrent subject in the main plot: a just married man must assume the complicated task of protecting an adulterer.

Helping our hero in such a hazardous mission are excellent supporting actors, playing peculiar characters who are involved unnoticed in this peculiar wedding and will suffer the happenings around the Italian straw hat, a hilarious gallery of guests who have had the misfortune to be part of such a troublesome wedding.

The film is placed at the end of the old XIX century probably in order to take advantage of the human behaviours and fashion of those old times in which the ladies wore elegant hats ( those fräuleins of nowadays showing their loose hair in public!, Mein Gott! ). There is a careful atmosphere of ancient and decadent custom ( faithful characteristics, after all, in Herr Clair films ) that suits the film perfectly. Herr Clair has directed a “classic”, stylized and cynical silent comedy that has the same original merits of his most experimental early works.

And now, if you'll allow me, I must temporarily take my leave because this German Count must find his Prussian helmet in order to eat his breakfast properly.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

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“Un Chapeau De Paille D’Italie”, según los parámetros de éste conde germánico, puede ser considerado como un filme trasgresor a pesar de su clásico convencionalismo… este particular enigma teutón tiene una explicación germánica e incluso lógica que será bien entendida por todos los jovenzuelos melenudos silentes del mundo entero dentro de un momento.

“Un Chapeau De Paille D’Italie”, fue dirigido por el gran, aunque afrancesado director, Herr René Clair, en el año silente de 1928, después de haber dirigido el susodicho filmes tan importantes, vanguardistas, experimentales y sobretodo, nada convencionales, como “Entr’acte” (1928), “Paris Qui Dort” (1925), “Le Voyage Imaginare” (1925) o “La Tour” (1928), por lo tanto, teniendo en cuenta estas especiales referencias silentes, la aseveración germánica expuesta unos párrafos más arriba posee entonces una base bien sólida, esto es…, pues “Un Chapeau…” es también una obra totalmente diferente y bien clásica en comparación con las anteriormente citadas y esto no implica que dicho filme sea una obra menor, todo lo contrario, pues “Un Chapeau…” es un filme muy destacable, toda una estilizada y provocativa comedia silente.

El incidente que provoca un sombrero de paja italiano justo antes de que el protagonista del filme contraiga matrimonio, dará lugar a una serie de episodios muy bien ambientados, elegantes e hilarantes escenas que reflejan los problemas y situaciones cruzadas entre la pareja protagonista de recién casados con sus invitados y con la pareja adúltera, consiguiendo momentos realmente memorables.
El hábil uso de la cámara, ayuda a resaltar el ritmo del filme dependiendo de las escenas en cuestión, incluyendo además la película trucos de cámara de esos que Herr Clair tanto gustaba, consiguiendo finalmente y en su conjunto, una vigorosa y sofisticada comedia con una irreverente y subyacente trama en su historia, esto es, el que un hombre recién casado tenga la difícil tarea de encubrir un adulterio.

Como ayudantes para tan complicada tarea, nuestro protagonista cuenta con la ayuda de unos excelentes actores secundarios, personajes que se ven envueltos sin darse cuenta en una boda bien particular, además de sufrir los susodichos las consecuencias de los sucesos a los que dará lugar la búsqueda del sombrero de paja italiano, toda una hilarante galería de invitados que tienen la desgracia, a su pesar, de formar parte de tan problemática boda.

El filme está ambientado a finales del viejo siglo XIX, seguramente para aprovecharse de ciertas conductas humanas de dicha época y sobre todo sus modas, en la cual las señoritas llevaban elegantes sombreros, nada que ver con esas fräuleins de hoy en día que lucen, descaradas ellas, sus melenas, MEIN GOTT!!... ¡al viento!, lo que da lugar a que la película tenga un cierto aire decadente y añejo ( por otra parte, características éstas, bastantes habituales en las obras primerizas de Herr Clair ), que le sienta muy bien, por cierto, al filme, consiguiendo finalmente dicho director afrancesado una clásica, estilosa y cínica comedia silente que posee los mismo méritos artísticos que sus más experimentales y tempranas obras.

Y ahora si me lo permiten, les tengo que dejar momentáneamente, pues este conde germánico tiene que buscar su casco prusiano y así poder desayunar de forma correcta.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

jesús cortés hat gesagt…

No sé si sacrílegamente me dirijo a usted, pero, ¿qué opina sobre la muy afamada "Le million" y sobre el Clair sonoro?.

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

Tras haber tomado las precisas y necesarias precauciones ante sus imprecaciones acerca de, MEIN GOTT!!!!.... la etapa sonora de Herr Clair, para evitar la típica encerrona que habitualmente emplean los melenudos en contra de las clases aristocráticas, se ha comprobado, entonces, que no hay micrófonos ocultos o lo que es peor, desaseados revolucionarios alrededor, por lo cual le comenta éste su Herr Von en "petit comité" ya que estamos hablando acerca de un afrancesado, que la etapa primeriza sonora de Herr Clair está muy bien vista, con monóculo incluído, por este aristócrata teutón.

Filmes como "Sous Les Toits De Paris" (1930), su mencionada "Le Million" (1930) o incluso "A Nous La Liberté" (1931), son grandes obras repletas de habilidad técnica, sarcásticas con ciertas dosis de desencanto, nada que ver, por cierto, con la etapa piel roja de Herr Clair, apreciable en sus intentos de acomodarse a tan peculiar industria, pero poco destacable en su carrera cinematográfica.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

jesús cortés hat gesagt…
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jesús cortés hat gesagt…

Yo, la verdad, tengo bastantes problemas con Clair. No encuentro verdaderamente grande casi ninguna de sus películas. Me encanta una de las últimas, "Les grandes manoeuvres", del 56 y ésta que usted comenta me parece realmente buena, pero hay muchas que me resultan insatisfactorias y hasta sumamente indigestas, acartonadas, igual que muchas de Carné o Duvivier, gente de gran prestigio en su época y con poco que ofrecer muchas veces. Y adoro "Le quai des brumes" y otras, pero en genral creo que se les sobrevaloró.

Histeriahistrionica hat gesagt…

Queridíiisimo Conde,
¿¡Desayunando atrincherado con un casco prusiano picudo... y en la cama!? ¿Y, además, cubierto!?
¡Mon Dieu!¡Qué extravagancia!... ¡estas son las incoherencias de la aritocracia! (Debo confesar que me gustaría colocarme uno para saber qué es lo que se le puede pasar a usted, Herr Ferdinando, por la cabeza.)
¡Tenga cuidado, Herr, no vaya a sufrir el efecto campana para dar la campanada!
¿Ese casco, de 1916, no fue el que se intentó eliminar infructuosamente, después de Tratado de Versalles?
Según mis informes su diseño provenía de la madre Rusia, muy probablemente... copiado de aquellos a los cuales ustedes admiraban (¡en secreto, cómo no!)
Por lo de pronto, Herr Graf, se ha sacado de la chistera, con muelles y muy acartonado, "Un sombrero de paja de Italia" de verano, claramente y de Herr Clair.
La aristocracia, siempre en la retaguardia de la vanguardia, comenzó a usar la paja italiana imitando a las clases populares y trabajadoras ellas, emulando a los campesinos que laboraban sus tierras de sol a sol. ¡Qué contradicción!
En el siglo XIX todos los estamentos (hoy en día clases) sociales iban cubiertas y no por simple esteticismo o protección, sino también, por el deseo de significación social y prevalencia jerárquica.
¡Menuda comedia pintoresca y alocada! Estéticamente me descubro ante ella, aunque como melenuda de principios, mi melena, cual cortina o telón rasgado (caído) ondea al viento. Éste -el sombrero italiano- es un sombrero de auténtica paja que ve usted en el ojo ajeno, con monóculo incluído, de su cine-ojo silente.(Seguramente del trigo del diezmo de asalariados como los suyos.)
A usted le va más un sombrero de copa por ser un modelo muy expresionista ¿o no?
¿Herr Clair, criticado por ser encumbrado muy sonoramente? ¡Existen mil formas de quitarse el sombrero, Herr Conde! La de Herr Clair es especial.
¡Chapeau! o ¡A las trincheras... con casco prusiano incluido!

Histeriahistrionica hat gesagt…

Ahhh... herr Conde, se me olvidaba comentarle (ahora que nadie nos escucha) que disculpe a esta melenuda impertinente por el atrevimiento de hacer comentarios inapropiados, a veces, en un blog demasiado especializado. (La ignorancia y el atrevimiento suelen ir parejos.)
Mi desconocimiento, en este ámbito de cinefilia silenciosa, como profana, es evidente .(Siempre profanando tumbas, cual arqueóloga aventurera, con binóculos impertinentes.)
Admiro su consideración con las menudencias y la melenudencia, que me caracteriza.

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

¡Ah, mein lieber Herr Cortés!... no tema expresar públicamente y con cierto descaro, su aprehensión por algunos directores afrancesados, pues dicho deporte es también practicado con gran regocijo por las clases aristocráticas a la mínima ocasión...

Y es que ha mentado usted a Herr Carné, que es como mentar la subida de sueldo de la servidumbre a éste su Herr Von, pues los vellos aristocráticos se erizan solamente de recordar el gran sufrimiento que en su día sufrióse en el teatro del Schloss cuando se exhibió la inacabable, aburridísima y pretenciosa "Les Enfants Du Paradis" (1945), filme que está considerado en la Galia como quizás la mejor obra allí realizada...
Comparte opiniones disidentes con usted este su Herr Von hacia la melenudancia cinéfilo-sonora, sobre la obra de Herr Duvivier, pues a excepción, lógicamente... de "Au Bonheur Des Dames" (1930), no ha visto éste aristócrata teutón filmes realmente memorables de dicho director afrancesados, quizás solamente correctos y con cierta gracia como "Un Carnet De Bal" (1936), formalmente interesantes como "Pépé Le Moko" (1937), o simples curiosidades como "La Bandera" (1935) y "El Golem" (1936), obras que en su conjunto tampoco pasarán a la historia del cine como grandes obras, ciertamente.

No tema, mein liebe Dame Esther, expresar su opiniones y juego florales de verbos rusos acerca de sus disquisiciones y diatribas en contra de la aristocracia, pues a éstas alturas no le extraña a éste su Herr Von que los cosacos como usted no tengan otro oficio ni beneficio que ése, tal y como usted ha declarado públicamente, dejando el otro hemisfero del cerebro bolchevique completamente vacío, con la de cosas, además de sus maquinaciones acerca de imposibles revoluciones..., con las que se podría ocupar ese gran espacio hueco, como por ejemplo elegantes y añejos filmes silentes.

Pero en fín, como no se puede pedir imposibles más allá del telón de acero, siga usted obsequiando a éste su Herr Graf con sus enrevesadas e ingeniosas ocurrencias que son ciertamente apreciadas por éste aristócrata teutón.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

jesús cortés hat gesagt…

No opinamos lo mismo de "Les enfants du paradise", Herr Graf, a mí si me parece de lo mejor que hizo Carné aunque sí es cierto que es un film pretencioso y eso le resta, cómo decirlo, universalidad. Es la típica película que odian los detractores del cine francés de "qualité". Lo que pasa es que yo creo que éste en particular sí tenía "qualité", era arriesgado y había poesía ahí dentro, de métrica anticuada, pero hermosa de todas formas. Duvivier no me gusta demasiado, me aburren sus atmósferas, alguien debió decirlde que quitase esos filtros y que dejase respirar un poco las escenas, que Sternberg sólo hay uno.

Histeriahistrionica hat gesagt…
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Histeriahistrionica hat gesagt…

Querido Herr Von,
¡Está visto que no se puede dejar de ser displicente con la aristocracia!
A la mínima ocasión que se les concede se suben ustedes a la cúspide de la pirámide social para adorar a un dios Sol (Ra) inexistente. En su imperio se pone el sol todos los días y, a veces, no sale. (Así es la tediosa y extravagante vida de sus congéneres.)
¿No sabe, a estas alturas de la historia, que existe la movilidad social? ¿Ignora usted que somos iguales en derechos y oportunidades?
Y hablando de ignorancia... sepa usted que ésta es relativa (sólo en lo que se refiere a cine silente) como ya le informé en la plaza pública del pueblo, en lo demás, me muevo oscilante en ese amplio espectro de la mediocridad, como la mayor parte de los mortales.
Por cierto, es aconsejable dejar una parte libre en ambos hemisferios cerebrales, porque aunque el saber no ocupa lugar, esos conocimientos deben inducir el pensamiento y ese sí que necesita espacios físicos y mentales. (Tanta concentración de energía y materia ¿gris? provoca agujeros negros.)
Debo decir que la razón, el sentido y el cerebro están de su parte al afirmar que podría ser nómada, guerrera y amante de la libertad (Cosaca)
Y como dice un viejo dicho cosaco: "Bebo, pero no pierdo el sentido, la razón y el cerebro"