Donnerstag, Februar 09, 2006

Aristocráticos Destinos I



Como la ociosidad es un estado inherente a la aristocracia, incluso la germánica, ésta debe ser cuidada y practicada en escenarios diferentes de los habituales para no aburrirnos cual ostras elegantes, aunque finalmente ésta sea una contradición típicamente teutona, pues finalmente son tan pocos los lugares que reúnen las condiciones necesarias para que la aristocracia se pasee de forma lánguida y habitual por sus parajes, que esos destinos teutones se repiten constantemente en nuestras agendas tal y cómo podrán comprobar en los siguientes relatorios de éste su Conde sobre destinos vacacionales u ociosos ( auténtica reiteración germánica ) preferidos.

Baden-Baden es uno de esos lugares perfectos para la aristocracia y hecho a nuestra imagen ( decadente ) y semejanza ( cualquier parecido con destinos turísticos de las clases medias es pura coincidencia ); al disponer de las instalaciones necesarias para dar rienda suelta a las salvajes aficiones aristocráticas ( balnearios con azulejos que aún reflejan a nuestros antepasados, casinos en donde perder elegantemente el sueldo anual de nuestros empleados durante unas simpáticas horas, clima gélido para mantener la blanca palidez tan característica de la aristocracia... ) es siempre y por todo ello, una de las visitas obligadas de la temporada ociosa teutona, temporada que abarca desde comienzos del mes de enero hasta bien finalizado el mes de diciembre, por no mencionar que debido a la localización por metro cuadrado de un índice elevado de aristócratas provenientes de toda Europa, es por lo tanto otro magnífico destino para practicar otra afición por la cual la aristocracia siente auténtica devoción: despellejar a Condes, Barones e incluso Marquesas mientras se sonríe pérfidamente contemplando el paisaje.

Y ahora si me lo permiten les dejo momentáneamente, pues este Conde debe comprobar en su agenda de piel de sirviente que su habitual reserva en tan idílico lugar germánico ha sido bien anotada, no vaya a ser que algún aristócrata de provincias se apropie de tan preciado alojamiento decadente.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

Marquesa de Terminón hat gesagt…

Herr Graf Ferdinand

Le extrañará no haber recibido noticias mías durante este tiempo. Son varios los motivos de mi recatado silencio. El principal ha sido que sus coqueteos con esas impresentables y atrevidas señoritas teutonas han dañado seriamente mi músculo CARDIaco. ¡ Qué desfachatez hacer públicas sus frivolidades amorosas! Menos mal que el apuesto Marqués Herr Wolfgang Wandhofen ya le ha puesto en su sitio y no digamos la señora Anette y su marido Udo.
Como he sufrido tanto por sus veleidades amorosas y siguiendo el consejo de mi director espiritual, el padre Bertoldo, he pasado una temporada haciendo una tournée por los balnearios más famosos y aristocráticos de esta mi España; tan una, tan grande y tan libre, ella .
¡Qué mañanas tan apasionantes, dedicadas a ingerir esas aguas sulfuradas más que sulfurosas; malolientes, turbias y vomitivas que Natura nos regala, para que nuestros dañados hígados (que palabra tan soez) se repongan de los excesos inherentes a nuestra condición social!
¡ Qué inolvidables tardes en los baños bajo las modernas y acogedoras luces de neón, entre las amenas charlas de las mujeres pertenecientes a la más rancia aristocracia ibérica, con una copa de San Francisco ( ¡ja!¡ja! ellas le llamaban Frisco blues) en la mano!
¡Qué lindas noches dedicadas al recogimiento espiritual con los confesores del lugar!
Balnearios que nada tienen que envidiar a ese que usted alude y al que imagino acudirán esas gordas que transpiran tocino.
Va a comparar el famoso balneario de Arnedillo, en cuya entrada cuelga un cartel que dice: “ Mastica incluso el agua” , o el de Cestona, cuyo lema es: “Ayudamos a envejecer con dignidad a una inmensa minoría del género humano”, con Baden-Baben, lleno de “pájaros” y “pájaras”.
Pero no me extraña nada que acuda a un sitio tan poco recomendable como ese. Ya he sido informada por mis provincianos agentes, que anda usted mezclándose con la hez de la sociedad. De incógnito, por supuesto, pero ha sido reconocido e incluso existen daguerrotipos que lo confirman. Le informo que toda la aristocracia Europea y Española va a tener noticias de este ignominioso asunto si no me revela ¡ inmediatamente! el paradero de Yolanda de Ventimiglia. A través de los poderosos hilos de La Organización, si usted quiere, lo consigue.
De todas formas, mi estimado Ferdinand, y si se empeña, estaría muy gustosa de acompañarle a su merecido descanso en ese pecaminoso balneario tan ¿renombrado?, en recuerdo de nuestra amistad. No olvide que recito a Rubén Darío como los ángeles. ¿Se imagina una velada bajo el templete más escondido del jardín, oyéndome recitar este poema del señor Darío?

El amor está en las rosas
las rosas son el amor,
Cupido anda entre las cosas
Y hace de ellas una flor.

Piénselo, espero impaciente su respuesta.

Suya afectísima:
Lucila Virumbrales.
Marquesa de Terminón

Anonym hat gesagt…

Además de gordas germánica tiene vuestra persona pretendientas hispanas ricas en encinares. Vaya, vaya.
Creo, Marquesa de Terminón, que debe Ud. primero enseñar su cuenta corriente... y dependiendo de ello el Sr. Conde responderá con presteza.


Ninovska

Marquesa de Terminón hat gesagt…

Desvergonzada señorita Ninovska:
Estoy indignada por su atrevimiento y osadía. La relación que nos une tan estrechamente a Herr Graf y a esta servidora, nada tiene que ver con mi escandalosa fortuna, mi desorbitado peculio, mi exagerada dote o el vil metal. El señor Ferdinand es un hombre acaudalado, sensible, cortés, amante de las rimas, de la música de cámara, un esteta que no necesita mi inmensa riqueza.
La única traba por la que el tímido Ferdi , aún no me haya declarado su afecto, son mis medidas corporales: 90-60-90. Es normal y comprensible dado el entorno en que vive, el pobre.
Es harto conocido entre los círculos en los que nos movemos el Conde y yo, en los cuales usted se sentiría como “mosca en un plato de leche” (ja, ja , qué ocurrente estoy hoy) , que a la señora madre del Conde le llamaban “ Dicke Frau” (la foca, en bolchevique).
Por ese motivo, no está acostumbrado a las austeras damas castellanas, frugales en sus yantares y abstemias en sus libaciones; que se entretienen viendo cómo bordan las sirvientas su ajuar y que no perdonan la confesión diaria.
Espero haberle aclarado la cuestión, lo que no obsta para que, si usted tiene alguna vaga noción de una tal... Yolanda de Ventimiglia, me lo comunique sin demora. Le recompensaré con unas deliciosas torrijas o unos torreznos, productos ambos muy típicos y energéticos; convenientes para usted, dado el esfuerzo corporal que tiene que realizar para ganarse su sopa de remolacha.
Quede usted con dios o con Lenin o con quien prefiera.


Lucila Virumbrales
Marquesa de Terminón

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

Mein liebers fräuleins:

No sabe éste Conde cómo reaccionar ante reacciones tan reaccionarias ( Damen Ninovska siempre haciendo apología de sus cosas entre la población femenina... ) o lo que es peor, tan penosa escena entre una Marquesa ( provinciana, bien es cierto... ) y una miembra destacada del Politburó... desde luego éste aristócrata teutón no había visto tanto despropósito desde que se permitió bailar la polka en los salones vieneses.

Sigue Damen Lucila empeñada ( tanta ostentación reciente de sus viajes y yantares varios hace sospechar a éste Conde teutón de la veracidad y existencia de su fortuna personal, pues la gente elegante no habla jamás de dinero en público ( en privado es tema recurrente y constante )) en que le sea revelado el paradero de su más inmediata contrincanta, Damen Yolanda, espinosa cuestión ésta pues un caballero jamás desvela los paraderos o paradas de sus queridas, por mucho que éstas sean sospechosas de oscuros tejemanejes de otrora, cuestión ésta más complicada si cabe y si tenemos también en la cuenta de éste su Conde, sus amenazas, producto seguramente del exceso de agua ( ¡ese líquido inmundo ) tomada durante sus vacaciones ociosas en balnearios de provincias ( ¡mencionar el nombre de Baden-Baden en vano o comparar un "Manhattan" con un "San Francisco"... MEIN GOTT!!!! ) con hacer públicas esas fotografías comprometidas de la visita secreta a la capital de su otrora reino soleado por este Conde teutón, vamos... actitudes más propias de Damen Ninovska que de una Marquesa de las de toda la vida.

Por si esto no fuese poco o baladí, va usted y me recita una poesía que haría sonrojar a un querubín germánico, sin cadencia rítmica, sin endecasílabos reconfortantes... un insulto a la lírica germánica creadora de ripios tan bellos como el que le declama ahora éste su Conde en voz alta y acompasada:

«Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt.»

¿No siente un estremecimiento al leer tan bellas palabras?... aunque quizás esos tiriteos suyos se deban a la malnutrición que sufre, pura osamenta, nada que ver con el calor corporal que exudan mis grasas gordas germánicas o incluso Damen Ninovska cada vez que vuelve dicharachera de recolectar tubérculos varios para el Partido ( aunque también se deba en éste caso a la afición de la susodicha por el vodka... ).

En fín, espera éste Conde que estas penosas escenas entre paisajes áridos y gélidos equidistantes entre sí por la recia Germania, sean más discretos, no vayan a enterarse mis caras y gordas herederas teutonas y finalmente me quiten su dote, esa que tan bien administra éste su Conde, mein liebers Damen Lucila und Ninovska.