Dienstag, Januar 17, 2006

Ricas Y Gordas Herederas Germánicas II


Siguiendo con las presentaciones en sociedad melenuda de mis caras y grasas herederas germánicas, hoy les presento a Damen Kriemhild Von Westfalen, bien conocida en los círculos selectos aristocráticos por su inmensa fortuna conseguida, además de gracias al sudor de sus criados, práctica ésta común entre la aristocracia teutona, mediante maniobras oscuras para eliminar cualquier atisbo de competencia en su ramo ( las empresas de Damen Kriemhild son líderes en el sector de la floricultura, con especialización en adornos fúnebres ), creando por ese motivo años ha, Damen Kriemhild, la célebre “Die Organizationen”, fundación que preside actualmente éste Conde gracias a los favores de la susodicha.

Entre las numerosas virtudes de Damen Kriemhild, además de ceder puestos privilegiados y poderosos a éste Conde en organizaciones con pedigrí y oscuras maneras, destaca sobretodo el hecho de que debido a su avanzada edad ( otra virtud sin ninguna duda para éste aristócrata teutón… ), Damen Kriemhild no tiene padre, falleciendo éste hace ya unas centurias, un importante dato, el óbito del progenitor de Damen Kriemhild, si tenemos en cuenta lo incómodos e insoportables que pueden llegar a comportarse éstos en público con sus futuros yernos, tal y cómo, lamentablemente, ha constado en este diario moderno aristocrático durante los últimos días.

Podrán también comprobar que Damen Kriemhild no posee esa cintura inabarcable tan característica de mis ricas herederas teutonas, un hecho éste circunstancial pues no se crean que ella ha sido siempre así, de magra figura, nein… lo que acontece es que dejándose aconsejar por éste Conde germánico, hace unos meses que Damen Kriemhild ha decidido dejar de comer asiduamente no derrochando así en tonterías buena parte de su inmensa fortuna, aceptando cándidamente las sugerencias de éste aristócrata teutón.

Y ahora si me lo permiten les dejo momentáneamente, pues este Conde germánico tiene que velar, por la salud… de Damen Kriemhild.

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien

Kommentare:

Anette Furh hat gesagt…

Herr Graf:

Me presento ante usted con los debidos respetos y beso su noble mano y todo lo que me permita, con tal de que tome en cuenta mis peticiones. Mi nombre es Anette y soy la propietaria de la carnicería " Das Würstchen Froh".
Desde hace más de quince generaciones, somos los proveedores de los Duques de Westfalen y nuestro negocio ha sido próspero hasta que usted, con la dieta de la alcachofa bajo su honorable brazo, ha aparecido en la vida de Damen Kriemhild.
Ella era una muchacha rolliza, en la flor de la juventud teutona, con carnes desbordantes y mejillas coloradas,gracias a los productos grasos y nutritivos que nosotros le proveíamos. Y ahora, mírela usted Herr Graf, parece una de esas flacas modelos "modernas".
Le ruego que haga el favor de olvidar a la buena señorita Kriemhild y se dedique a sus devaneos con esas otras damas provincianas y atletas.
Le dejo, Herr Graf, voy a ayudar a mi marido Udo que está afilando con mimo, los machetes de alta precisión.
Espero que haya entendido mis pretensiones con claridad.

Anette Furh

Sé que esta carta le habrá sorprendido, pero es usted muy famoso y admirado entre las clases populares y aristocráticas; desde la lejana España hasta hasta la remota Siberia.

Ferdinand Von Galitzien hat gesagt…

Mein liebe Damen Anette:

No será éste Conde germánico quién ose poner en peligro el glorioso prestigio, heredado de siglos, de las buenas carnes germánicas, y a las suyas se remite éste aristócrata, lo que acontece es que cómo comprenderá, incluso mis caras herederas germánicas, no gordas en este caso, bien es cierto..., deben hacer de vez en cuando un esfuerzo para agradar a su Conde.

Y no crea que ello es fácil, pues ponen tanto empeño en cumplir a rajatabla los pérfidos deseos de éste aristócrata, que incluso su ejem... vida les va en el empeño, por no mencionar el más aún terrible hecho de que bajen las ventas circunstanciales de la grasa dieta germánica... pero no tema, esta situación no se prolongará demasiado en el tiempo ( o eso espera éste aristócrata... ) y usted podrá volver a descuartizar bueyes y vacas en breve y por lo tanto volverá a vender alegremente ( aunque Damen Kriemhild esté "indispuesta", los Duques de Westfalen son una familia bien numerosa ) esos sabrosos frikadellen, las salchichas suaves de Frankfurt, las asadas de Nüremberg o esas delicadas manos de cerdo cocidas suyas que tan famoso han hecho al "Das Würstchen Froh".

Herr Graf Ferdinand Von Galitzien